Hace unos días, Joaquín Sabina -reconocido simpatizante de IU- dejaba entrever en su poema semanal a "interviú" que había que utilizar el voto útil para de este modo impedir que el PP llegará al poder. Esto, unido a que Llamazares podría ocupar una cartera de ministro en caso de un nuevo gobierno de Zapatero, ha hecho que ya tengamos aquí uno de los debates que siempre se producen antes de unas elecciones: voto útil ¿sí o no?
¿Debe unirse la izquierda para votar en bloque?
Se suele considerar que la izquierda va desde la social-democracia hasta la Anarquía; si a este carácter plural de la izquierda añadimos la autenticidad de principios inherente a la misma, parece poco probable que el voto útil sea realmente utilizado.
Lo cierto es que la mayoría del electorado izquierdista se concentra en PSOE e IU. En un sistema tan polarizado como el nuestro los gobiernos parecen encaminarse a ser repartidos entre PP y PSOE, representando ese bipartidismo que agrupa en bloque a derechistas o izquierdistas, o como se suele decir, a las dos Españas. Como bien es sabido, el electorado de derechas es fiel. Ante esto, y sabiendo de la volatilidad del voto de izquierdas, suele aparecer la gran interrogativa: ¿deben los votantes de IU votar al PSOE para de este modo evitar que el PP gobierne? Como es lógico, según los votantes del PSOE sí. Consideran que el PSOE es el gran partido de izquierdas, y por tanto el único que puede disputar el poder a la derecha. Opinan que la izquierda debe ser capaz de estar unida pues en el fondo persiguen las mismas cosas –aunque de distinto modo-. Por último, creen que con un gobierno del PSOE, IU tendría más opciones de promover sus políticas que con un gobierno del PP. Por otro lado, están los votantes de IU que consideran que se debe votar sin condicionamientos al partido que más guste, y creen que el voto útil lo único que consigue es polarizar aún más el poder, perjudicando así a la “salud democrática”. Además, consideran que ambos partidos tienen una forma distinta de ver las cosas, y por ello el electorado no debe ser mezclado (es la autenticidad de principios a la que antes hacía referencia).
De todos modos, hay mucha más gente de izquierdas; los hay que ejercen el voto en blanco para manifestar su desacuerdo con el sistema, otros se reparten en partidos más pequeños como por ejemplo “Los Verdes”… y aunque son conscientes de que nunca gobernarán, consideran que es el único modo de ejercer la democracia y no traicionar sus principios (de nuevo la autenticidad de principios); es decir, piensan que si su verdadera ideología no está en un partido, no hay razón para votarlo.
Entre tanto debate… una única cosa me parece muy clara: si un voto, se considere útil o no, emana de un persona, esta persona al votar ejerce fielmente su voluntad, y por lo tanto sus sentimientos y principios ideológicos.













Miércoles, 23 de enero de 2008 |
Actualidad, Política