No somos periodistas, tampoco debiéramos considerarnos intrusos del periodismo; lo de actualizar nuestros blogs no puede ser considerado periodismo. El periodismo 2.0. y el 3.0. son otra cosa, van más allá de publicar un post con cierta frecuencia. Supongo que el periodismo es el ejercicio de una profesión sujeta a una ética y métodos que incluyen la verificación y el contraste, entre otros mecanismos y garantías. Es cierto que hay periodismos y periodistas que pervierten, de manera constante, los principios deontológicos de la profesión, pero eso no nos convierte en periodistas. No somos periodistas, ni falta que hace; somos ciudadanos que usamos la red como el ágora pública donde expresar nuestras opiniones. No somos periodistas, aunque comenzamos a resultar incómodos para quienes gustan de controlar todos los resortes sociales.
Lo nuestro, esto de las bitácoras, tal vez lo que las columnas de opinión al periódico. Pero, aunque algunos nos tachen de intrusos, habría que negar la mayor. Intrusos son esos que pasan por periodistas por el hecho de escribir en periódicos o por participar como tertulianos en esos espectáculos del simplismo, insulto y provocación; intrusos son esos que pululan por esos espacios radiofónicos o televisivos donde con frecuencia dos o más orates sustituyen a oradores y se dedican a perorar en lugar de razonar, bajo la premisa común de pensar que quienes están al otro lado del receptor son necios que se enardecerán con sus agrias y hueras soflamas; intrusos son esos que, incluso teniendo el título de periodistas, actúan como agitadores de un espectáculo montado para alimentar audiencias y ganar cuota de pantalla.
El periodismo 3.0 es el periodismo participativo que tiende a democratizar la agenda informativa y alejarla del control de los poderes (políticos, económicos, institucionales) y de los grandes medios. Estos grandes medios se están adaptando a las nuevas tecnologías aunque como escribe Juan Varela, el periodismo 3.0 no está en sumar contenidos del público ni en aprovecharse de la facilidad para comentar, sino en ampliar el proceso de la información y hacerlo participativo al tiempo que se va creando un criterio de calidad gracias a la participación. José da Cruz, acepta por Periodismo 3.0 aquellos medios sociales (blogs, wikis, foros, agregadores, etc.) que abordan información y opinión de actualidad.
Denominaciones al margen lo que queda patente es que, con las nuevas tendencias, se destierra el periodismo de lección magistral y audiencia pasiva. Se inicia el principio del final de esa aceptación tácita de dar por cierto algo simplemente porque fue publicado en un periódico aunque, en buena medida, lo que no sale en los medios no sucede, no tiene repercusión. El nuevo periodismo, en las denominaciones que fueren, además de distintos soportes -textos, fotografías, vídeos y sonidos-, incluye la interacción, participación y debate, es decir, establece cauces de comunicación entre fuente y lector que transforma radicalmente la relación tradicional entre los medios y sus usuarios.










Pingback: 64 Bloggers arrestados desde 2003 | CiberPrensa