Cansado de las promesas electorales. Cansado de la demagogia. Cansado de que no se hable con sinceridad. Cansado de los eslóganes. Cansado del: «Cuando yo sea presidente del gobierno…». Cansado de los mítines. Cansado del lenguaje de los políticos. Cansado de los insultos. Cansado de que me metan miedo. Cansado de que nunca se debata enserio. Cansado de los medios de comunicación manipulados. Cansado de las corrientes de opinión prefabricadas. Cansado de que me digan a quien debo votar. Cansado de que me digan a quien no debo votar. Cansado de que me traten como a un cliente.
Quiero pensar por mí mismo.












Lunes, 11 de febrero de 2008 |
Opinión