En los años sesenta, el gobierno de Estados Unidos estableció indefinidamente el Food Stamp Program (Programa de Cartillas de Racionamiento), una medida introducida ocasionalmente por anteriores administraciones desde la década de los años treinta, durante la conocida cómo Gran Depresión tras la crisis económica de 1929, para dar asistencia alimentaria a las personas más desfavorecidas.
Alrededor de 500.000 de los más de 130 millones de habitantes de EE.UU., el 2,6%, se vieron beneficiados de la ayuda en 1939. Casi setenta años después, cerca de 30 millones de estadounidenses dependen de las cartillas de racionamiento para poder comer, lo que supone más del 10% de la población.
El Congressional Budget Office estima que cuándo dé comienzo el año fiscal, en octubre de 2008, la cifra de demandantes del programa llegará a su cuota más alta en toda la historia, dentro de un instante en que la economía estadounidense está a punto de dejar de crecer.
El incremento del paro respeto a 2007 es de alrededor de 1,5 millones de personas, según los datos del Congressional Budget Office. Las principales causas de esta crisis humanitaria son la creciente ejecución de las hipotecas, el incremento del paro (las estimaciones hablan de 50.000 empleos menos en marzo), el aumento de los precios y la restricción de créditos bancarios.
Además, el Ministerio de Agricultura, encargado de ejecutar el Food Stamp Program, informó de que el costo de alimentar a una familia acogida con este programa se incrementó un 6% en doce meses.


















































Escribe una respuesta