Una de las pocas cosas que creo que han hecho todas las personas, aunque tan solo fuera una vez en su vida, ha sido mascar chicle.
Los chicles son unos “objetos” muy antiguos, tanto que se han descubierto chicles de unos 9.000 años. Éstos se usaban con fines de higiene bucal, al igual que ahora, en algunos casos…
Los hay muy variados: de distintos colores, sabores, con granulado, sin azúcar, para dejar de fumar, etc., pero todos comparten algo. Los chicles se pegan a la ropa, al pelo, a los zapatos, en definitiva, a todos los lados. Esto es porque el chicle es una mezcla de gomas de resinas naturales, sintéticas, azúcar (en algunos casos), aromatizantes y colorantes.
Pero esto ya tiene solución un equipo de científicos británicos ha inventado un tipo de chicle que no sólo no se pega al suelo, a los zapatos o a cualquier superficie, sino que es además biodegradable.
El chicle contiene un polímero similar a la goma, pero que carece de la pegajosidad que hace del chicle tradicional un fastidio para muchos ciudadanos cuando lo pisan o se lo encuentran en el asiento del autobús, así como para los ayuntamientos.
Un invento, creo yo, revolucionario (si va hacia adelante) que le puede reportar bastante dinero.
Fuente: Faro de Vigo











Viernes, 14 de septiembre de 2007 |
Opinión