Según el último informe del Servicio Mundial de Observaciones de los Glaciares, los glaciares que quedan en el mundo se están derritiendo al ritmo más rápido de los últimos cinco mil años. Si el deshielo continúa produciéndose a este ritmo, las consecuencias podrían empezar a ser dramáticas ya para nuestra generación. El aumento del nivel del mar y las inundaciones pondrían en jaque a un mundo que parece no enterarse de los avisos que la naturaleza lanza.
Fuente: Elpaís
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Lunes, 17 de marzo de 2008 |
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