La semana pasada se cumplieron cinco años de la catástrofe del Prestige, y parece que el asunto vuelve a resonar por dos motivos fundamentales: ninguno de los procesados se ha sentado aún en el banquillo; y los voluntarios que participaron en la retirada de chapapote podrían sufrir distintas afecciones debido a la escasa protección que tuvieron durante estos trabajos.
¿Quiénes responderán ante la justicia?
Un juzgado de La Coruña mantiene abiertas diligencias penales por presuntos delitos contra el medio ambiente contra el capitán de la nave, su jefe de máquinas y su primer oficial. También se tendrá que sentar en el banquillo José Luis López Sorx, director general de la Marina Mercante en 2002. ¿Y qué pasa con los que decidieron llevar el barco mar adentro a pesar del peligro que aquello generaba? Alguno que otro anda intentando entrar en La Moncloa.
¿Pueden tener problemas los voluntarios?
Muchos de los más de 300.000 voluntarios que trabajaron en la limpieza de las costas recogiendo chapapote podrían llegar a desarrollar cáncer debido al contacto directo y prolongado con las sustancias tóxicas. Además, el Gobierno ha admitido que muchos de los voluntarios sufren hoy día problemas respiratorios y daños cromosómicos. ¿Su altruismo les pasará factura? ¿Qué pasará con ellos?
Queremos que la justicia en España funcione de verdad.
Fuente: El plural
























19 Noviembre, 2007 a las 10:54 |
La justicia ni ha funcionado ni funcionará, porque es como una telañara, que atrapa a los pequeños insectos pero deja escapar a los grandes.
Mola el blog.