La red se ha convertido en el punto de encuentro de las personas que quieren interrumpir el recorrido de la antorcha olímpica para protestar por el régimen de gobierno chino. Este lunes, en París, consiguieron que el fuego se apagara por unos momentos, cerca de la Torre Eiffel. El seguimiento en directo del recorrido de la antorcha, como está a hacer el periódico francés Libération, o en Google Maps y Google Earth, está a facilitar la labor de conocer el lugar exacto para poder interceptar la llama olímpica de esta edición.
Poco después de comenzar el recorrido de la antorcha por la capital francesa, las protestas contra el desfile, que fueron reprimidas con contundencia, obligaron a la organización a apagar el fuego “por motivos técnicos” y a efectuar el resto del recorrido en autobús, en un trayecto diferente al original.
La campaña internacional contra la celebración de los Juegos Olímpicos en Pekín está liderada, entre otras, por la web Lose the propaganda. Share the truth (Que pierda la propaganda, comparte la verdad) que imita el diseño y el lema de la página oficial china, Light the passion. Share the dream (Enciende la pasión, comparte el sueño).
Además, son variadas las motivaciones de las protestas contra China: contra la ocupación del Tíbet, como la página anterior, o contra la censura y la falta de libertad de información, como está a promover Reporteros sin fronteras. Las redes sociales, como la cada vez más popular Facebook, también tienen en marcha campañas de boicot a los Juegos Olímpicos, que conviven con otros grupos a favor de la línea oficial china.
Quizás para dar muestra de un cierto aperturismo, el gobierno Chino está a dar algunos pasos levantando prohibiciones de acceso a la información desde el país asiático. Su último movimiento, más simbólico que otra cosa, es permitirles a los ciudadanos chinos acceder a la Wikipedia en inglés. Sin embargo artículos ‘polémicos’, como los referidos al Tíbet o a la plaza de Tiananmen, siguen prohibidos, al igual que la versión en mandarín de la enciclopedia libre.



























Escribe una respuesta