La ONU y su papel en el mundo

Miércoles, 30 de enero de 2008 |

Opinión

La Organización de las Naciones Unidas es el organismo formado por la asociación de gobiernos de todo el mundo (aunque no todos; 192 Estados miembros en la actualidad), y cuyo principal objetivo es conducir a la humanidad por los cauces de una ética universal que está encarnada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La ONU fue fundada el 24 de octubre de 1945: la humanidad acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial, y los Estados consideraron que era necesario sentar las bases jurídicas e institucionales que imposibilitaran una repetición de la guerra. Tres años más tarde, el 10 de diciembre de 1948, la ONU proclamó en París la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Las razones de la existencia de esta organización se ponen de manifiesto en el preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas:

  • Preservar a la humanidad de la guerra.
  • Reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre.
  • Crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el derecho internacional.
  • Promover el progreso social.
  • Mantener la paz y la seguridad internacionales.
  • Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos.
  • Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales.
  • Servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar tales propósitos comunes.

Se podría decir que hasta aquí llega la teoría: unas buenas intenciones para hacer del mundo un sitio mejor. Pero la realidad es bien distinta: sigue habiendo guerras, la extrema pobreza asola a 1500 millones de Seres Humanos, se acrecienta la discriminación (raza, sexo, religión, idioma…), 400 millones de niños son victimas del trabajo infantil, la pena de muerte continúa siendo utilizada… Poco se ha arreglado.

El día a día también nos demuestra que el poder de influencia de la ONU es nulo: en Kenia se matan tras unas elecciones fraudulentas y nadie hace nada; Israel bloquea la Franja de Gaza para aislar a los palestinos y la impasibilidad es insultante; los americanos se inventan guerras que nadie puede parar o construyen cárceles que están fuera de toda legalidad, y nadie se atreve a sancionarlos; etc. Por lo tanto, la ONU es una mera observadora del decadente caminar de la humanidad.

Pero sería muy ingenuo e injusto por mi parte señalar a la ONU como cómplice de los males del mundo, principalmente porque son los Estados los que forman la ONU y por lo tanto los culpables (y cómplices a la vez). ¿No será que dichos Estados tratan de vendernos la ONU como si fuera la panacea? Los mismos que cada día hacen “el mal” se enmascaran en esta organización que proclama “el bien”, por lo tanto, todo es una farsa. Pensemos: poco podemos esperar de las resoluciones de la ONU cuando existe el derecho a veto y este derecho recae en los países más poderosos e influyentes, o cuando son incapaces de cumplir los objetivos que ellos mismos redactan. También parece vana la utilidad de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ya que no tiene carácter de ley; Es decir, la ONU no tiene capacidad para promulgar leyes que obliguen a los países miembros. Por lo tanto, La Declaración simplemente es un marco en el que cada Estado debe mirarse y recapacitar sobre sus actuaciones: puro papel mojado.

En conclusión, la ONU representa un “quiero y no puedo, pero porque no quiero”. Supongo que todo lo referente a la situación del mundo tiene mucho que ver con el poder, con el dinero y con los intereses de unos pocos; supongo que es muy difícil cambiarlo todo; supongo que pierdo el tiempo al escribir esto… también supongo que no nos podemos conformar.

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