Quizá algunos cinéfilos conozcan la trilogía americana: “destino final”. Son tres películas de terror con un argumento común: el protagonista de la historia visiona un suceso terrible con víctimas mortales que finalmente termina por ocurrir. Gracias a la premonición, el protagonista y otros personajes salvan la vida, aunque a partir de ese momento “la muerte” los irá eliminando para así restaurar el orden preestablecido de las cosas. (Esto es surrealismo y lo demás son tonterías).
Pues algo más o menos parecido, aunque sin un final tan trágico, ha sucedido en un hotel flotante situado junto a una plataforma petrolera a 200 kilómetros de Escocia. Una británica de 23 años soñó que una bomba había sido instalada en el hotel flotante y tras avisar a la policía, ésta, creemos que por precaución, decidió evacuar a todas las personas que estaban en dicho hotel. Al final, como era de esperar no había bomba ni nada. ¡Vaya sueñecito!
En fin, a la protagonista de esta historia se le podía decir eso de «Tú has visto muchas películas…».
Fuente: la voz de Galicia











Sábado, 16 de febrero de 2008 |
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