Presente de indicativo del verbo renegar:
yo reniego
tú reniegas
él reniega
nosotros renegamos
vosotros renegáis
ellos reniegan
Escuchando conversaciones de pseudo-adolescentes me he enterado de que ha comenzado la enésima edición de gran hermano, importante acontecimiento, sin duda alguna. Presentado por una “periodista” llamada Mercedes Milá –gran hermano, al igual que el tabaco, también mata-, concursado por una panda de inútiles modelos de la sociedad, y presenciado por… ¡nadie! eso es, nadie ve gran hermano, es un programa vulgar, chabacano, soez, obsceno… por eso nadie lo ve.
Pero ahí sigue, como otros populares programas ya emitidos: la casa de tu vida, la casa de las mentes maravillosas o las islas de los famosos, entre otras joyas. Aviso: no me he olvidado de operación triunfo, ya le tocará más adelante. ¿Alguien da más?
Lo cierto es que si uno piensa un poco, se pregunta: ¿por qué conozco yo estos programas?, ¿por qué acabaré conociendo al ganador? Es curioso lo dilemático de la situación. ¿Hasta qué límite los medios de comunicación deciden lo que queremos ver?, ellos nos dicen lo que realmente importa: caso Madeleine, la boda de Paquirrín, o la operación de aumento de pecho de Rita. ¿Qué es esto? ¿Por qué no tengo ni idea de qué escribió Federico García Lorca y en cambio si sé que un tal Ismael ganó la primera edición de gran hermano?, ¿quién controla mi vida?
¡Algo pasa!, yo por si acaso y para no resultar sospechoso, voy a poner telecinco a ver si de una vez por todas se enrollan algunos de los concursantes.










17 Septiembre, 2007 a las 21:50 |
Jajaja…
Groucho tenía razón respecto a la televisión…
Yo la apago y me dedico a leer. Mucho más interesante “1984″ que los dieciseis pelotudos “encerrados” en “la casa más famosa del país” (caso Argentina)
Bastante lindo el blog, muy prolijo. Sigue así