Parece que ha llamado la atención que el gobierno de Zapatero vaya a estar formado por más mujeres que hombres. Hay muchos que no han dudado en apuntarse a la crítica huera y la fanfarronería, como es el caso de Berlusconi o algunos comunicadores. Es cierto que no hay que darle mucha importancia a estos comentarios, pero no dejan de sorprender. ¿Por qué llama la atención que el número de ministras supere al de ministros? Muy fácil: la sociedad es machista.
Hay muchos que no entienden, por ejemplo, que una mujer no pueda estar al frente del ministerio de defensa, ¿Por qué? ¿Quizás porque la tradición nos dice que eso es cosa de hombres? Bien sabe la historia que la tradición no es un argumento fiable. Pero volviendo al tema del machismo: resulta preocupante. En realidad, es un insulto para las mujeres y también para toda persona que crea en el feminismo y lo defienda; claro está que el feminismo no es lo opuesto al machismo, sino un movimiento que pretende lograr la igualdad de derechos para las mujeres. En base a esta definición, todo ciudadano debería ser feminista. Feminista fue, por ejemplo, Clara Campoamor, parlamentaria durante la II República que consiguió el voto para la mujer ¿Qué ciudadano en su sano juicio puede no estar de acuerdo con este logro feminista?
Esperemos que las generaciones venideras no se sorprendan cuando vean a mujeres en puestos importantes. Está en nuestras manos.














Jueves, 17 de abril de 2008 |
Política, Sociedad