En los tiempos en los que estamos los medios de comunicación son algo esencial. Las noticias tienen que estar al otro lado del mundo en pocos segundos, y estos requisitos muy pocos medios lo cumplen.
Uno de ellos, y el más importante, si cabe, en la actualidad es Internet.
La gran telaraña informativa, aunque en ocasiones desinforma, crea bulos y es un medio de especulaciones constantes. Pero no vamos en ese camino, al fin y al cabo, son daños colaterales existentes en cualquier otro medio, valga como ejemplo la televisión.
Al igual que en la televisión podemos verla a Alta Definición, o en una pantalla TFT o podemos ver cualquier película en DVD, con internet interactuamos a través del navegador.
“Lo importante es ver la tele”, dicen algunos, pero ahora mismo, nadie ve la tele en blanco y negro, y si alguien puede ahorrarse el disgusto de comprar dos televisores en menos de un año pues ahorra ese disgusto, porque los televisores chinos, a veces, no inspiran mucha confianza con su bajo precio.
Algo parecido también ocurre en internet. ¡Hay navegadores que parecen chinos!, me explico:
Aunque lo importante es poder navegar por internet, también es importante la calidad con la que se hace.
Hoy en día, cuando uno va a comprarse una tele pues quiere que por lo menos traiga teletexto, porque es lo mínimo a estas alturas, puesto que ya hace unos que se ha implantado el sistema. La cuestión de todo esto es que si el televisor sirve para interactuar pues por lo menos que lo haga bien.
Y ahí es a donde queríamos llegar. ¿Por qué a estas alturas nadie quiere una televisión en blanco y negro y sigue aceptando un navegador atrasado?, ¿por qué nos fijamos en que el televisor tenga teletexto y no nos fijamos en que el navegador interprete las cosas tal cual deberían ser?:
Quizás la desinformación o la pereza en su máxima expresión, ya que un navegador “con teletexto” es gratis y la televisión no.
Por esto mismo debemos tener un navegador en condiciones. Y de estos hay muchos, pero curiosamente son los menos conocidos: Firefox, Opera, Flock o Konqueror son algunos ejemplos. Sí, los sabemos: Internet Explorer no aparece entre estos navegadores, porque es este navegador el que no tiene “teletexto” y tenemos suerte si no “lo vemos en blanco y negro”.
Pero, ¿cómo elegir un navegador web?: hay distintas webs y blogs que analizan estos aspectos, pero desde aquí recomendamos Firefox. ¿Por qué?, se preguntarán. Pues muy fácil:
Es uno de los navegadores web con más rapidez en la carga de páginas web, es fácilmente personalizable mediante complementos, y es el navegador que más cuota de mercado tiene después de Internet Explorer.
Por esto:












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