Hace unos días, se conoció la noticia de que los servicios de inspección de trabajo de Madrid han denunciado un presunto fraude a la seguridad social en dos residencias de ancianos que son propiedad de la vidente que decía ser testigo de las apariciones de “La Virgen” y “El Señor” en El Escorial. Además de existir una treintena de personas trabajando sin contrato –y sin cobrar-, parece que podría existir también un entramado inmobiliario a través del cual, la vidente se estaría enriqueciendo.
Desde luego, es algo que a mí no me extraña, ya que una gran cantidad de particulares llevan tiempo denunciando el comportamiento de esta organización. En realidad, dicha organización no es más que una secta, que apoyada por la iglesia y utilizando los principales símbolos del Cristianismo –enormemente contaminados-, capta a gente a la que manipulan con engaños, para finalmente lucrarse a su costa.
Además, tras darme una vuelta por la web de esta gente, he podido comprobar que su estrategia consiste en atemorizar a sus seguidores con “el castigo eterno”. Les invito a visitar su web: www.virgendolorosa.com y comprobar lo que allí hay. Entre otras cosas, tienen colgadas todas las conversaciones que esta vidente ha tenido con “La Virgen” y “El Señor”. Aquí les dejo algunas intervenciones de “El Señor”:
“Las familias están desunidas, porque la madre no es sumisa al esposo, y destruyen los hogares con su mal ejemplo.” (El Señor, 5 de enero de 2002)
“La felicidad temporal os introducirá en la profundidad del Infierno.” (El Señor, 3 de junio de 2000)
“El hombre ha perdido la moral y el mundo está lleno de una inmoralidad, que nada es pecado, la carne la llevan en triunfo y te repito, hija mía, que los hombres quieren cambiar las leyes, no aceptándose cada uno como es, en el camino de la santidad, sino en la inmoralidad y adulterando su cuerpo: hombres con hombres, mujeres con mujeres. ¡Pero, ¿hasta dónde vais a llegar criaturas, que no respetáis la Ley de Dios?! Dios creó al hombre para procrear y a la mujer; no para gozar ni para placeres ni pasiones.” (El Señor, 2 de febrero de 2002)
Como ya se habrán dado cuenta, no parece un "Señor" muy Señor, ¿no?










Compártelo: 













Escribe una respuesta