
Esta vez no pudo ser.
El cansancio, la presión, todo cuenta al jugar una final. Los de Pepu dieron hasta la última gota de sudor que tenían. Con semifinales como las de este año, es normal que un equipo llegue mermado al partido decisivo.
Pero aún asi, Rusia se las vió y se las deseó para poder pasar a España, cosa que solo hizo en dos ocasiones y las dos por, solamente, un punto.
Creo que estos chicos merecen todo el apoyo de la aficción, cosa que nunca dejaron de recibir. Porque aunque la medalla sea de plata, por lo menos se puede presumir de que es la selección que más medallas ha ganado en la última década en el baloncesto europeo con un total de cuatro preseas en los últimos cinco campeonatos continentales.
Porque, que se les va pedir a estos jugadores, que dan ejemplo a la “mismísima selección de futbol”. Y es que Pepu debería empezar a dar clases a Aragonés.
La verdad es que al futbol se le da más crédito, y solo porque mueve más dinero.

























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