Deambula revuelta la economía, con la mosca tras la oreja después de la crisis hipotecaria acontecida en Estados Unidos. Parece que se vislumbra en el horizonte una crisis. Incertidumbre: esta es la palabra según los expertos.
Los peces gordos de la bolsa empiezan a tener dudas, los intereses hipotecarios no dejan de crecer, suben los precios y no los sueldos… ¿qué está pasando? Según Zapatero estamos en la Champions league de la economía, pero ojo, no nos dejemos llevar por la euforia, y si no que se lo pregunten al Celta de Vigo, que el año que jugó la Champions bajó a segunda; Rajoy en su línea apocalíptica, augurando que se avecina una gordísima, que somos el hazme reír del resto de países… yo creo que ni tanto ni tan calvo, simplemente parece que la lógica empieza a actuar.
No soy economista, pero puedo asegurar que el petardazo vendrá tarde o temprano, principalmente por dos razones: Primero porque nos estamos pasando, gastamos más de lo que tenemos, el que tiene tres gasta cuatro, y si puede, pide un préstamo para gastar cinco. Normal que luego no cuadren las cuentas; Segundo porque no podemos pretender crecer siempre y cada vez más. Decidme: ¿es posible crecer hasta el infinito con recursos finitos? pues no, llega un momento en que ya no se puede exprimir más el limón. Parece más natural la teoría de los ciclos, es decir, épocas buenas simultaneadas con otras menos buenas.
En fin, sea lo que sea, vendrá; lo que no sé es si estamos preparados para aceptarlo. Hagan juego…












Miércoles, 19 de septiembre de 2007 |
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