A menos de 6 meses para las elecciones generales, el mundo de la política está calentito, ¡y más que se va a poner!: los jóvenes de los dos grandes partidos están enzarzados, el tema de la corona está calando en el debate, se acerca la sentencia del juicio del 11-M… pero sobre todo, los nacionalismos y especialmente el vasco, están a la orden del día. No es nada nuevo, aunque parece que puede empezar a vislumbrarse un horizonte prometedor.
Tras el fin anunciado de la tregua, los jueces -aquellos que anteriormente lo habían absuelto- enviaron a Otegui a la cárcel. Durante los meses siguientes se han sucedido detenciones muy importantes a miembros de ETA. Sin duda alguna, se está endureciendo la presión desde los poderes del estado –judicial sobre todo-, para intentar acabar con la pesadilla vasca. Aunque un análisis sensato de la situación nos hace comprender que la llave la tiene el PNV.
El último golpe asestado, no es menos duro. 23 miembros del “brazo político” de ETA fueron detenidos por Orden del juez Garzón y mañana pasarán a prestar declaración. El portavoz de Batasuna, Pernado Barrena, aseguró que este acto supone "una declaración de guerra en toda regla del Gobierno español al independentismo vasco.”
Vienen tiempos de estrategias y maniobras no aptas para prosaicos. Es hora de que los políticos den la talla.
























7 Octubre, 2007 a las 15:26 |
Yo no creo que exista tal “pesadilla vasca”, sino que creo que existe una panda de energúmenos que piensan que con la violencia, las armas y las amenazas van a arreglar el mundo, o mejor dicho su mundo.
La política siempre es estrategia, las ideas cambian según soplen los vientos del poder y del dinero…pero bueno, creo que eso pasa en todos los lados, y éste no va a ser una excepción.
8 Octubre, 2007 a las 20:46 |
A veces la política defrauda. Y es en estos precisos momentos cuando más lo hace.
El gobierno, ahora opresor de los nacionalismos, se ha pasado la legislatura dandoles coba y animando a sus dirigentes a decir lo que piensan, olvidando que la mayoría de los electores (los que quitan y ponen gobiernos en españa) no son nacionalistas y se sienten menospreciados por estos.
Ahora, a pocos meses vista de las elecciones, los que predicaban hace cuatro años el resurgimiento del nacionalismo por culpa del gobierno de entonces, se asustan al darse cuenta que su administración ha provocado mayores males y pretenden borrar la memoria de los electores a base de contradiscciones y golpes de efecto.
Esto es la política…y los políticos. Piensan que tenemos la memoria de un pez, y olvidan durante cuatro años que nosotros somos los que ponemos y quitamos gobiernos…no los nacionalismaos.