En el mundo de la política puede pasar de todo. Esta gente es lo que tiene…un “manda huevos” o un “vaya coñazo he soltado” es normal en esta profesión.
Pero parece que algo tiene este trabajo, que todos quieren llegar a ser el “mejor” político, o mas bien, el político que llega a presidente. Se invierten bastantes millones en una campaña electoral para conseguir atraer a algún incauto que reaccione a las palabras sin fondo de cualquier personaje con un micrófono delante.
Y ya no solo eso. Ahora, aparte de existir la típica campaña electoral, existe la precampaña, y dentro de poco existirá la “anteprecampaña”, que, aunque la hay, no tiene aún ningún nombre, o ¿por qué creen ustedes que el gobierno (y la oposición) parece moverse solo al final de sus últimos meses de mandato?
Pero parece ser que hay gente imprudente en el mundo. Con tanto dinero en juego se permiten el lujo de tirar todo por la borda, por un simple NO a una reforma.
El efecto dominó es implacable. Y más cuando hablamos de internet, tecnologías y demás.
El “no” a la supresión del canon digital, trae consigo una larga cola de consecuencias que se irán reflejando en datos en los próximos meses.
La oposición encuentra puntos flacos para entrar al ataque por donde antes no podía, y si hace falta se cambian los principios básicos de los partidos, ¡que lo importante es llegar al poder!, el resto está en un segundo plano.
Yo aún no probé el poder, pero por lo que parece, es como la droga: engancha.










Lunes, 7 de enero de 2008 |
Opinión, Política